viernes, 9 de agosto de 2013

                                                   Derecho a vivir

Escribir  es más que un pasa tiempo, para mi escribir es dejar tus pensamientos más profundos plasmados en papel.

                                    Capitulo uno:    "El despertar"

Una densa niebla cubre la plaza donde solíamos jugar con mis amigos de pequeños, es difícil volver al pueblo después de tanto tiempo y más con todo lo que ha pasado.                                                                                                                 
  La plaza no es la misma, los grafitis cubren la pared que solía ser blanca, hemos cambiado y la sociedad también. Se hace difícil verlo todo es tan tétrico y han  pasado 20 largos años desde la última vez que estuvimos aquí y su recuerdo hace que un escalofrió me recorra por la espalda.                                   
Tengo que salir de este lugar, las heridas de mi cuerpo han sanado pero no del todo de repente me vuelvo y miro fijamente un pequeño banco cuando una pequeña voz interrumpe mis pensamientos, es mi hija Rebecca que es la menor de las tres, apenas ha cumplido los seis años. La miro desconcertada y digo:
_ ¿Qué sucede querida?- quiero sonar dulce y calmada pero mi voz sale en tono desesperado.
_ Hay... ya vámonos de aquí ¿sí? este lugar me da miedo- me dice con un nudo en la garganta.
Observo a Rebecca por unos momentos y deduzco que está casi tan asustada como yo aquel día. Su pelo rojizo comienza a gotear, el sudor eso que producen las personas cuando sienten miedo, pero un momento mi hija suda... ¡sangre!  ¿Qué le ha pasado? ¿Quién le ha lastimado? sin decir más cae al suelo formando una gran mancha de sangre y todo se desvanece.
     Despierto toda sudada y gritando  su nombre me encuentro en mi habitación con mi esposo.                                                                                                                                    David que está durmiendo junto a mí  y se sobresalta al escucharme gritar y solo susurra: _ Ya  cariño todo está bien ya pasado-
_ ¡¡No… no está bien y no ha pasado David!!- digo gritando como una loca – Es  Rebecca ¡le han matado! ¿Me oyes? Salto y  me siento en la cama ya preparada para ir a ver que le ha sucedido a mis hijas cuando David me toma fuerte del brazo y me mira fijamente antes de decir:
 _ ¡No pasa nada! ¿Qué es que no lo entiendes?, estoy cansado de tus pesadillas... ya no  las soporto- Sus ojos verdes reflejan una tristeza enorme y yo no sé de qué, el vuelve a sentarse lentamente sobre la cama y solamente me mira como si esperase algo de mí.
_ ¿Qué es lo que ya no soportas? pregunto parándome frente a el - ¿a mí? ¿A tu familia? dime... contesta - sueno como una loca gritándole en la cara.
El replica el mismo con el mismo énfasis que yo, me aparta de un manotazo, y se pone a dar zancadas en el cuarto:
_ Si ya no lo soporto Lilian... esto me supera ya no lo aguanto- Me dice desde la otra esquina del cuarto.
Me quedo callada ... me zumban los oídos siento que un calor profunde sube por mi espalda hasta llegar a mi nuca, noto que mi cara se pone roja y no quiero decir nada de lo que pueda arrepentirme pero las palabras salen cual vomito de mi boca.
_Pues... (Vacilo un momento antes de seguir) - Vete, déjame a mí y a tus hijas me las arreglare sola.
Él se queda mirándome casi desconcertado, se sienta sobre la cama y me mira por unos cuantos minutos y dice:
_ Lilian ellas ya... ya no están lo recuerdas el accidente, las explosiones... se las han llevado- sus ojos comienzan a lagrimear antes de seguir con el relato._ ¿Recuerdas?
_ ¿Qué? ¿De qué hablas? ... OH  mi Dios- Intento sentarme junto a él y encontrar refugio en el pero se aparta de mí casi dando un salto en la cama, su color vuelve  y de repente oímos golpes de botas con el suelo y de un golpe derriban la puerta, nos vemos rodeados de Oficiales armados, hombres y mujeres nos gritan y ordenan cosas. En ese momento toman a David por los hombros y lo arrojan fuertemente al suelo y comienzan a golpearlo fuertemente y a preguntarle cosas como
_ ¿Dónde está el proyecto Z? ¿Quiénes lo integran? ¡Dime maldito!- le pregunta un hombre con voz fuerte.
Veo como una mujer me mira y comenta algo a su superior y cuando están por agarrarme a mí también, una mujer entra por el ventanal dando tiros por doquier que golpean en los espejos, en los muebles mis queridos muebles. Yo logro cubrirme la cabeza y echarme rápidamente al suelo veo la sangre volar por los aires, hombres y mujeres yacen  en el suelo muertos mientras se forma una mancha tibia sus sangres mezcladas que llega hasta el lugar donde estamos nosotros dos, de repente los tiros cesan, y veo que unas botas se acerca hacia mí, la mujer me tiende la mano y dice suavemente:
 _ Hola! soy Maggie vi como los Oficiales entraban a su casa, y quise venir a ayudar- Suena muy amable para ser sincera, me parece que podemos confiar en ella, me levanta de un tirón del piso y por fin veo que llevo puesto, mi vestido blanco todo manchado por sangre y sudor es un asco y recuerdo que David yace en el suelo asique me apresuro a levantarlo pero veo que no me responde, ¿Porque? no lose solo veo que esta golpeado y manchado con su sangre y la de otros pido ayuda a Maggie para levantarlo antes de que se fuera a ver si hay peligro y  me acercó lo más que puedo para decirle:
__ Cariño... mírame ¿estás bien?- mis palabras se ahogan siento que el llanto está a punto de salir cuando siento que mi amado no responde. Pero el jamás me dejaría sola... no aquí y no ahora. Entonces escucho un susurro
_ Si ... creo pero no me dejas respirar estas apoyada sobre mi pecho Lilian- me dice con un hilo de voz y me aparto rápidamente cuando quiero darme cuenta ya estoy llorando las lágrimas brotan de mis ojos, no puedo detenerlas.
  Veo borroso como David se acomoda en el suelo ensangrentado y se apoya suavemente sobre la pared, me mira fijamente hasta que recupera su color de piel, y yo me arrojo sobre sus brazos en busca de refugio, estoy tan confundida mis recuerdos han vuelto muy rápido, es todo muy raro todavía no se bien que ha pasado aquí.
 En el momento que pienso esto entra Maggie por la puerta y dice: _ Todo desalojado compañero ¿Nos vamos?
¿COMPAÑERO? ¿A quién? ¿A David? que es lo que paso ha pasado aquí
_Si  contesta el con voz firme- (Yo no entiendo porque le dice así), -Pero espérame un segundo... debemos recoger nuestras cosas primero ¿No es así cariño?- me pregunta abrazándome fuerte con su brazo derecho.
Yo lo miro desconcertada y solo puedo decir: _ Si claro- pero mi tono no es muy convincente.
_ Vemos querida ayúdame a levantarme- me dice David con su dulce voz.
Yo me levanto primero, y le tiendo la mano mientras Maggie observa la escena sin darse cuenta de que no puedo levantarlo sola, asique da unos pasos rápidos y toma a David del torso y lo levanta sin mi ayuda, yo me apoyo sobre el borde de la cama y veo como David intenta ponerse de pie pero algo anda mal su costado no se ve bien asique me arremango las mangas del vestido y le digo a Maggie que me ayude:
_ Vamos ayúdame a ponerlo sobre la cama - Le digo en tono firme.
_ ¿Que ha pasado?- me dice Maggie
_ ¿No lo ves? los golpes lo han lastimado - digo en tono firme de nuevo- Tráeme del baño unas tijeras tiene la camisa pegada al cuerpo con la sangre y no puedo quitársela por favor ayúdame- imploro y las lágrimas amenazan con salir todas juntas.
Ella se va y cierra lo que quedo de puerta, en eso me inclino sobre David para ver bien que es lo que tiene comienzo tocando sus hombros, tan trabajados y duros pero llenos de sangre y algunos cortes por el roce de las balas, cuando comienzo a tocar su pecho comienza a gemir suavemente, hasta creo que le salen algunas lágrimas, llego hasta sus costillas y en ese momento me toma fuerte del brazo como para decirme que no lo toque, ahí me di cuenta de que estaba quebrado.
Entra Maggie de repente y dice: _ Encontré esta tijera... creo que servirá ¿Verdad Lilian?- me dice con preocupación.
_ Si eso espero.- digo sin prestarle atención al oxido de la tijera.
Comienzo a cortarle la camisa y él se mueve suavemente, dejando escapar algún susurro como: -Espera o -Duele... duele. Pero no me interesa cuanto implore tengo que saber rápido que es lo que tiene. Termino de corarle la camisa y veo una mancha violeta que se extiende por todo su lado derecho intento darlo vuelta suavemente  para ver qué tan grande es la mancha y si efectivamente llega hasta la columna. Intento sentarlo sobre la cama para ponerle unas vendas o algo sus costillas parecen rotas y tenemos que salir de aquí el olor a sangre se hace más espeso e inunda la habitación, no es seguro, jamás pensé en decir esto pero mi casa no es segura.
 Dejo que David duerma un poco antes de irnos, salgo del cuarto y me doy cuenta de que ya es de tarde el sol da justo en los cuerpos apilados en el patio del fondo, tuvimos que sacarlos con Maggie empezaban a emanar un olor nauseabundo. En cuanto nos decidimos de los cuerpos nos sentamos las dos y ella comenzó a contarme bien las cosas de cómo y porque paso todo esto.
_ Mira Lilian yo no tengo porque meterme en tu vida pero hay ciertas cosas que necesitas saber bien.-Me lo dijo en un tono confidencial como si no quisiera que nadie se enterase.
_ Pero yo no comprendo... porque David me dijo que estaba cansado de siempre lo mismo eso es raro... hay algo que yo no sé...dime por favor- mi voz se apaga levemente cuando veo por su rostro corren lagrimas -¿Estas llorando?- le pregunto desconcertada.
_ Pues fíjate que si esta conversación ya la tuvimos hace algunos años Lilian, fue difícil no poder verte durante el proceso de recuperación.
 Como sabe ella de eso ... ¿Acaso la conozco? cuando intento recordar quien es esta mujer primero miro sus hermosos ojos negros tan profundos, luego su color de piel un marrón claro, y por ultimo lo más raro en ella su pelo dorado como el sol, hasta que por fin creo recordar algo ella estaba el día del golpe en las calles de la ciudad, cuando comenzaron a volar los tiros hacia la multitud, ella me saco bajo un montón de escombros que habían caído sobre mí, me rescato al igual que ahora, cuando los oficiales entraron en la casa, acaso ¿Éramos amigas?.
Me duele la cabeza de tanto intentar recordar, me sudan las manos, todavía tengo el vestido con sangre seca asique me levanto del suelo y la quedo mirando fijamente: _ Que bueno que volviésemos a encontrarnos Maggie. Dime ¿Cuánto tiempo estuve así de loca?- ¿Fue mucho?
Ella me mira y sonríe un poco: _ Fueron los seis meses más difíciles para David él me contaba que despertabas gritando por tus hijas y él  ni siquiera conseguía decirte que todo estaba bien antes de que volvieras a desmayarte, lo único que hacías era dormir, gritar y desmayarte. Por lo que ha pasado no pudimos llevarte a un hospital, te hubiesen matado.
Ella se auto silencia cuando suena una sirena de alerta. yo me asusto y me arrojo al suelo me tapo los oídos, porque el sonido es infernal, Maggie me sostiene del brazo y me levanta de un tirón y nos centramos en la casa nuevamente según ella no es seguro patrullan los patios todas las noches con helicópteros y luces, las cosas realmente han cambiado.
                                                                  Primer Capítulo 10/07/2013
                                                                                    Por Ruth Albornoz.